|
Conocerse
bien a uno mismo es muy importante para todos; viene a ser un
indicador de la madurez personal.
Más (bastante más)
recientemente, han sido los expertos en inteligencia emocional
y desarrollo de directivos los que han insistido en la necesidad
de que nos conozcamos mejor, evitando el temible autoengaño.
Difícilmente podríamos
mejorar nuestro rendimiento si no fuéramos bien conscientes de
lo que nos falta, y aun de lo que nos sobra. Pero no se trata
sólo de conocer nuestras fortalezas y debilidades, también se
trata de reconocer y gestionar bien nuestras emociones, y de cultivar
la seguridad o confianza en nosotros mismos.
No puede haber, pues,
autoestima sin autoconocimiento. De ahí la importancia del autoconocimiento
para el desarrollo personal.
SENTIR, PENSAR Y ACTUAR.
Qué es lo que debemos observar en nosotros ?
- Actuar: A veces el
actuar está condicionado a las circunstancias o se actúa por
deber o responsabilidad.
- Pensar:
En cuanto al pensar, a veces se piensa de una determinada
manera porque uno hizo suyo el pensar de otros ya sea por
admiración o por la educación que ha recibido.
- Sentir: El sentir es
lo que nos da mayores garantías que sea realmente nuestro.
Por lo tanto de aquí se parte, y en base a él debemos construir
el pensar que determinará finalmente nuestra forma de actuar.
El sentir es el punto de partida
Mucho se habla de
mirar hacia dentro de uno, para conocerse a sí mismo. Pero no
siempre se entiende cómo se hace esto.
Esto se hace poniendo
una "gran oreja" a lo que tú sientes respecto de todo: las actividades,
las formas de pensar, las reglamentaciones, las cosas, las actitudes,
etc. para ir distinguiendo entre tu forma de ver las cosas y la
forma de ver de los demás.
Para esto debes dejar
de considerar "como se debe pensar" frente a determinadas situaciones
ni "cómo los demás esperan que tu pienses", sino tal cual tú las
sientes. Ni "cómo se realiza tal o cuál cosa", sino cómo la harías
tú.
Así irás descubriendo:
lo que prefieres, lo que te llama la atención, lo que rechazas,
lo que anhelas, lo que sueñas, en lo que te sientes capaz, lo
que te es indiferente, qué ocupa tu imaginación, cuáles son tus
fantasías, a qué le temes, qué cosas tienen mayor valor para tí;
cómo quieres que los demás te vean, ¿como una persona inteligente
o cariñosa o bella o de carácter o imaginativa o generosa o capaz
o creativa, o amistosa, etc.? Ojalá todas ellas, ¿verdad?. ¿Pero
por cuál o cuáles te inclinas más?
Pon atención al dolor
No confundas el rechazo
por algo debido a que no te agrada con algo que rechazas porque
te produce dolor. El dolor indica daño y hay que tratarlo tal
como se atiende un dolor físico. Si no logras entenderlo y reenfocarlo,
entonces busca ayuda profesional sicológica. No creas que para
ir a ver un psicólogo hay que estar loco, basta que tengas un
dolor que no sepas como "digerir". Vale la pena hacerlo, hay gente
que pasa toda su vida arrastrando un dolor que podría haber abandonado
y olvidado hace mucho tiempo.
Poder distinguirse de los
demás
Uno de los problemas
al querer expresar cómo uno es, es que no sabe qué decir o muchas
de las características propias no puede identificarlas. Y es porque
no ve el "contraste con los demás", te da la impresión que todo
el mundo es así y que esto no es una particularidad tuya. Por
ejemplo si yo me considero imaginativa, tiendo a pensar que todo
el mundo es así porque ¡es super entretenido serlo!, ¿porqué alguien
no querría ser así?. Pero no, a mucha gente esto le es indiferente
y muchas ni siquiera se han percatado de este tipo de cosas y
tú no te has dado cuenta.
Por esto debes evaluar
tus gustos y aptitudes en comparación con los demás gustos y aptitudes
de ti mismo y no en relación con los de los demás.
Ejemplo:
"Soy más por
la imaginación que por otras cosas como el deporte o los cálculos,
etc."
No confundir el "ser de una
manera" con "querer ser de esa manera"
Esto nos suele suceder
con personas a las que admiramos, es frecuente que sea uno de
nuestros padres, o un artista, un amigo, etc, admiramos su personalidad
o alguna habilidad que posea e inconscientemente nos apegamos
a ella haciéndola propia, sin darnos cuenta que no corresponde
a nuestra propia forma de ser.
Ejemplo: "Me gusta cómo se
relaciona con los demás , tan amistoso que es, tan activo.....".
Admiro esa forma de ser y estando junto a él yo me relaciono también
con esas personas, pero una vez que él no está presente por algún
tiempo, todo cambia, yo no mantengo ese nivel de relación con
esas personas...... Eso me indica que yo por más que admire esa
forma de ser , yo no soy así, no poseo ese nivel de relación social.
También podríamos empezar
a admirar y valorar lo que esa persona valora, haciendo propio
sus anhelos.
Como yo admiro a esa
persona empiezo a considerar importante lo que ella considera
importante, como por ejemplo, admira el construir puentes, represas,
caminos etc. Y uno empieza a creer que esas son cosas importantes
y por lo tanto también importantes para uno. Luego te das cuenta
que sólo estando junto a esa persona mantienes ese sentir, sin
ella esas cosas se te olvidan...... Entonces puedes concluir que
esas cosas son importantes para él, pero no necesariamente para
uno.
Debes tener conciencia
de que esto puede sucederte, y en ese caso entres a distinguir.
Encontrarás gente
con la que realmente coincidas en algunos aspectos con ella, pero
lo importante acá es que sea algo realmente tuyo, que responda
a tu forma de sentir y de ser.
Creer en lo tuyo
Otro de los problemas
que se enfrenta al realizar tu búsqueda es que no crees en lo
tuyo.
Las cosas de afuera
te deslumbran y tú pareces insignificante frente a ellas. Te parece
que lo tuyo no es nada.
Por ejemplo un cantante
famoso, un gran descubrimiento, una gran empresa, una obra literaria,
una marca deportiva, una nueva tecnología, etc. Todo esto brilla
porque se ha desarrollado!! ... y también nació como algo insignificante.
Hazle caso a tus tincadas,
corazonadas, fantasías, sueños y divagaciones de tu mente, no
deseches nada, pensando que son locuras, cosas sin sentido o que
otros ya lo deben haber hecho y además mucho mejor.
La clave
Esas cosas tuyas que
parecen insignificantes, son la clave para ir armando el rompecabezas
del panorama de cómo tú eres. Y es allí donde está toda tu fuerza.
Fuentes:
Mi
Carrera - Monografías
|