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Los aceites esenciales
son sustancias muy concentradas, por lo que si se aplican directamente
sobre la piel, pueden causar irritación. Antes de usar un aceite
esencial por primera vez, se debe realizar una prueba cutánea
controlada por un terapeuta calificado.
Algunos aceites
esenciales son "fototóxicos", esto quiere decir que pueden causar
manchas y/o irritaciones de la piel si se utilizan en zonas del
cuerpo que queden expuestas a la luz del sol. Dentro de estos
se encuentran los de limón, lima, bergamota, naranja y mandarina.
En ningún caso
deben ingerirse los aceites esenciales, excepto cuando lo indique
un terapeuta experto en su uso médico.
El aceite esencial
de salvia (Salvia officinalis) es una "toxina oral", no se debe
utilizar durante el embarazo, ni en casos de epilepsia o tensión
arterial alta.
La aromaterapia
debe evitarse en los embarazos que presenten complicaciones. Tampoco
debe utilizarse durante el primer trimestre de un embarazo normal,
y a partir de entonces sólo bajo la dirección de un experto en
aromaterapia.
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