En China se le tributaba un culto
especial: los libros sagrados a mano se consideraban como un
reflejo de la divinidad.
La primera cita, la hallamos
en el siglo XV, en la que se decía que un hombre meticuloso
ponía los puntos sobre las íes.
En el año 1.622, Camilo Baldo,
profesor de filosofía de la Universidad de Bolonia, edita en
Capri (Italia) "Trattato come de una lettera misiva si cognoscamos
la natura e qualitá dello scrittore": es el primer libro escrito
sobre el tema.
La obra de Baldo está repleta de observaciones agudas.
En el siglo XVIII, Lavater, Leibniz
y Goethe hicieron atinadas observaciones sobre la relación que
existe entre el carácter y la escritura.
En el siglo XIX, el análisis
de la escritura se hizo muy popular entre los escritores, artistas,
gobernantes, y otras figuras públicas.
El famoso escritor Edgar A. Poe,
que poseía una colección de autógrafos, analizó algunos de ellos
con mucho acierto.
Se dice que Thomas Gainsborough,
uno de los más grandes artistas ingleses, conseguía el minucioso
parecido de sus retratos con la realidad, teniendo ante sí,
mientras pintaba, una muestra de la escritura del modelo. El
pintor explicaba que la escritura le ayudaba a captar la misma
esencia de la personalidad del retratado.
En 1830, fue el abate Hipólito
Michón, quien fundó la Sociedad Grafológica de París
y escribió "Los misterios de la Grafología".
A él le debemos no sólo el nombre de la Grafología, sino también
el primer estudio serio y sistematizado de las escrituras. Fue
el verdadero padre de la grafología universal.
El creador de la escuela de París
fue Crepeux-Jamín, que partiendo de la base establecida por
Michón, ha sido uno de los más destacados creadores de la Grafología
actual. Publicó en 1929 "ABC de la Grafología".
El creador de la escuela Suiza
fue Max Pulver, considerado como uno de los genios más profundos
de la Grafología moderna. Fue el primero que introdujo el psicoanálisis
en la Grafología. Su obra "El simbolismo de la escritura"
fue publicada en 1931. Pulver se hizo célebre al descubrir que
la criminalidad, las enfermedades sexuales y los problemas físicos
se reflejan en los rasgos de la escritura.
En Alemania, Klages es el fundador
de la escuela grafológica alemana. Klages es el fundador de
la escuela grafológica como ciencia, y el que exploró más profundamente
el tema. Escribió "La escritura manual".
En España, la figura pionera
es Matilde Ras. Destaca su obra "Grafología. Las grandes
revelaciones de la escritura".
Actualmente Vels es hoy una de las figuras más importantes de
este movimiento. Su sistema interpretativo posee sólidas bases
objetivas y métricas.
Mauricio Xandró, discípulo de Augusto Vels y Matilde Ras, profundiza
en todas las corrientes universales, y finalmente estructura
su método de los reforzantes, agrupando las investigaciones
propias y las de todas las escuelas y métodos.
La Grafología se enseña en las
grandes universidades europeas, incluso en la Universidad Complutense
de Madrid. En los E.E.U.U. todos los ministerios tienen su gabinete
grafológico.
La grafología se trata
de una ciencia que no tiene nada que ver con las ciencias ocultas,
pretende determinar características de las personalidad de un
sujeto desde un punto de vista psicológico, sin predecir ni
adivinar. Las deducciones, basadas en un análisis grafológico,
tienen una base científica, ya que está controlada estadísticamente.
Los tests permiten medir más
racionalmente los grados de edad mental, el desarrollo intelectual
y las aptitudes psicomotoras, pero son menos eficaces para revelar
las disposiciones de carácter.