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La palabra zumbi
aparece en muchos idiomas africanos. En el Congo zumbi
significa fetiche; en Dahomey se refiere específicamente
al dios Python. Al parecer, en el vudú moderno se
recurre a una serpiente-diosa para que de vida al
zombie según los deseos del brujo, convertido en
dueño del cadáver.
Los ritos que se practican
combinan aspectos de la magia y de la religión africanas, junto
con elementos derivados tanto del ocultismo occidental como del
catolicismo popular.
- Cerca de ella,
los negros dedos de un silencioso huésped agarraban rígidamente
el pie de una copa de vino que, ladeándose, estaba derramando
su contenido. El horror que la embargaba se desbordó. Cogió
una vela, la acercó a la cabeza, que estaba inclinada y caída,
y pudo comprobar que el hombre estaba muerto. Estaba sentada
a la mesa del banquete en compañía de cuatro cadáveres...
Así finaliza el
relato de un banquete de boda vudú celebrado en los años veinte,
tal como se lo contaron al periodista americano William Seabrook
sus amigos haitianos. El propósito era convertir a los cadáveres
en zombies por arte de magia. Esos zombies eran cuerpos semianimados
que llevaban una vida crepuscular como esclavos del brujo que
había organizado el banquete. (De hecho, según cuenta Seabrook,
el brujo no pudo conseguir su objetivo, por lo que se marchó,
desapareciendo con él los cadáveres.)
Sólo hay un país
en el mundo occidental donde pueda tener lugar una celebración
tan peculiar: Haití, cuna del vudú.
¿ Acaso los brujos
vudúes poseen de verdad el poder de reanimar los cuerpos
que acaban de morir ? ¿ O bien la noción de zombie
no responde más que a una autosugestión de los practicantes
del vudú ?
El zombie
es esclavo de un brujo diabólico, conocido por el
nombre de bokor, que es quien extrae de su tumba
el cadáver recién enterrado y quien le confiere una sombra de
vida mediante ciertos conjuros. Sin embargo, se trata de una existencia
incompleta: el zombie come, respira, excreta, oye
e incluso habla, pero no recuerda nada de su vida anterior y no
comprende nada de su propia condición actual. En otras palabras,
un zombie es un robot de carne y hueso, una
máquina biológica.
El campesino de
Haití, siempre alerta frente a cualquier aspecto diabólico o peligroso
del vudú, es capaz de descubrir a un zombie por varios signos.
El zombie suele
caminar dando bandazos, realiza las acciones físicas de manera
mecánica, tiene una mirada helada y desenfocada, y habla con voz
nasal.
Esta última característica,
la voz nasal, en particular, se asocia con la muerte en el folklore
de Haití, probablemente debido a la costumbre de taponar las fosas
nasales de los cadáveres con algodón. Los guédé (siniestros y
lascivos dioses de la muerte del panteón vudú) se caracterizan
por hablar de este modo. Cuando un devoto del culto vudú está
poseído por un guédé, siempre habla con entonación nasal.
Otra relación más
entre los zombies y los dioses de la muerte nos la da el hecho
de que uno de los más famosos dioses, el Capitán Guédé, a veces
también es conocido bajo el hombre de Capitán Zombie.
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