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Muy
efectivos para sanar heridas del corazón o conquistar a la persona
amada, estas cintas también son de gran ayuda en temas de salud
porque permiten el paulatino alivio de dolencias físicas, si es
que se elige el color adecuado.
Según sus portadores,estas
pulseras son famosas por su fidelidad a los milagros. Dice la
leyenda que no se deben quitar de la muñeca;el tiempo será el
encargado de romperlas y sólo entonces se cumplirán los deseos.
La
Iglesia de Nuestro Señor de Bonfim (Igreja do Nosso Senhor do
Bonfim), construida en 1745 y concluida en 1772, está ubicada
en lo alto de una colina en la Península de Itapagipe (Salvador
de Bahía) y desde ella se ve toda la ciudad; y es para los candomblistas
el Templo de Oxalá.
Se hizo célebre la Sala de los Milagros que reunía impresionantes
ex-votos (como cabezas, piernas y brazos de cera, madera, oro,
plata y piedras preciosas) que los fieles ofrecían en agradecimiento
a una gracia recibida o cura milagrosa.
En la plaza de
la iglesia, hay muchos vendedores de las famosas cintas coloridas,
usadas como talismanes. Conforme se acerque a ella, le invitaran
a que se ate con tres nudos una "Fita" (pulsera) en la muñeca
y pida tres deseos (un deseo por cada nudo) que se cumplirán cuando
la cinta se caiga o deshaga por su uso.
La idea detrás
de las fitas consiste en que ellas son atadas alrededor de la
muñeca de alguien con tres nudos, los nudos correspondiente a
tres deseos hechos cuando los nudos son atados, y cuando la tela
se desgasta y la fita se caiga ... concederán los deseos.
Las Cintas del Senhor do
Bonfim, como son conocidas hoy y tan difundidas, son llamadas
de “medidas” porque tradicionalmente tenían la misma medida de
longitud del brazo derecho de la imagen del Senhor do Bonfim.
Juntamente con
las “medidas” eran impresas estampas (registros como eran llamadas
las litografías a tinta dorada).
El “axé” que el
Lavado del Bonfim difundió involucrando el templo y la propia
imagen, predomina en el sentido religioso de la cinta, que pasó
a ser vista como un eslabón entre el portador y el Orixá mayor
“Oxalá”.
El devoto de Senhor
do Bonfim, escoge su cinta de acuerdo con el Orixá a que pertenece,
o con el Orixá del día de la visita.
La tradición oral
preservada por la superstición se incorpora a la cinta, que dejó
de ser un simple marco de la fiesta para adquirir el papel de
simulacro de energía espiritual, atada en la muñeca, como una
pulsera atada por tres nudos, cada nudo al ser hecho recibe un
pedido secreto, por eso, la cinta debe permanecer atada a la muñeca,
hasta que se rompa sola, será la señal de que los pedidos serán
realizados.
La festividad del
Señor de Bonfim se celebra todos los 7 de septiembre.
Las pulseras brasileñas
de "Bonfim de Bahia", para cada color un significado:
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