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Existen tres
versiones sobre la manera en que Semyon redescubrio el efecto corona:
1) La
primera dice que Semyon Dadidovich Kirlian era un ingeniero ruso que en el año
1939, junto a su esposa, estaban haciendo una investigación con un aparato para
electroterapia en su laboratorio en Ucrania, y fue Kirlian quién por error tocó
un electrodo y al mismo tiempo que recibió un shock se pudo ver un brillante destello
luminoso en su mano, la colocó sobre una lámina de papel fotosensible y la fotografió.
Al revelar la película, vió con gran sorpresa que en la película aparecían unas
emanaciones parecidas a un halo de luz que rodeaban sus dedos. 2)
La segunda versión, cuenta que Kirilian era un electricista, y que en el
mismo año (1939) mientras se encontraba arreglando un electrodoméstico,
descubrió por accidente que al colocar un objeto sobre una placa fotográfica
y al someterlo a un fuerte campo eléctrico, una imagen aparecía sobre la
placa. 3)
La tercer versión indica que hacia finales de los años treinta (Siglo
XX) el matrimonio ruso formado por Semyon
y Valentina Kirlian experimentaban en su casa de Krasnodar (Moldavia), sobre la
posibilidad de fotografiar cuerpos sometidos a intensos campos eléctricos de alta
frecuencia. El sistema que utilizaron para sus experimentos se basaba en un
aparato que el propio Kirlian había construido, y que proporcionaba las características
eléctricas necesarias. Tras numerosas pruebas, comprobaron que cuando colocaban
un cuerpo en íntimo contacto con una película fotográfica y en presencia de un
intenso campo eléctrico de alta frecuencia, la película registraba una luminosidad
que rodeaba a los objetos. Independiente
de cual de las tres versiones sean las correctas, todas coinciden en que a partir
del descubrimiento de ese fenómeno desconocido, motivó al matrimonio moldavo a
realizar multitud de pruebas utilizando diferentes objetos y bajo diversas condiciones. La
versión aceptada como verdadera La
versión "oficial" la que se toma como verdadera,
es que el descubrimiento si bien fue un accidente, no fue por casualidad, dado
que el matrimonio Kirlian se encontraba realizando una
investigación científica. Corrían
los años treinta y el matrimonio ruso formado por Semyon y Valentina Kirlian experimentaban
en su casa de Krasnodar (Moldavia), sobre la posibilidad de fotografiar cuerpos
sometidos a intensos campos eléctricos de alta frecuencia. El
sistema que utilizaron para sus experimentos se basaba en un aparato que el propio
Semyon había construido, y que proporcionaba las características eléctricas necesarias.
Tras numerosas pruebas, comprobaron que cuando
colocaban un cuerpo en íntimo contacto con una película fotográfica y en presencia
de un intenso campo eléctrico de alta frecuencia, la película registraba una luminosidad
que rodeaba a los objetos.
Este fenómeno desconocido, motivó al matrimonio
moldavo a realizar multitud de pruebas utilizando diferentes objetos y bajo diversas
condiciones. Kirlian
llego hasta a usar su propia mano para su primer experimento y fotografió un extraño
resplandor proveniente de la punta de sus dedos. Él
y su esposa Valentina, una bióloga, experimentaron fotografiando objetos inanimados
y seres vivos. En los
años siguientes, la pareja perfeccionó su equipo graduándolo de fotografía en
blanco y negro a fotografía en color. |