La base en que
se sustenta este método es en la búsqueda del equilibrio bioenergético
a través de un diagnóstico diferente para una recuperación más
rápida del paciente y la prevención de enfermedades, demostrando
con fundamentos teóricos y prácticos que esta técnica es preventiva
y de los excelentes resultados obtenidos en los numerosos casos
que se han investigado en varios países del mundo siendo Rusia
pionero en este tipo de estudios.
El trabajo de los Kirlian fue
foco de atención en Occidente en los años 1960. La reacción
en la comunidad científica fue variada, aunque despertó suficiente
interés como para promover una reunión de científicos en Alma
Ata en 1966.
El biofísico Viktor Adamenko
teorizó que el campo energético era "la emisión de electrones
en frío" y que sus patrones de emisión podrían sugerir nueva
información acerca de los procesos vitales de objetos animados.
Adamenko y otros científicos
soviéticos percibieron que las energías biológicas de los humanos
eran las más brillantes en los 700 puntos del cuerpo que coinciden
con los puntos de la acupuntura china.
Sería una duda
razonable el pensar que si después de sesenta años de investigación,
la fotografía Kirlian no ha sido explotada masivamente como
método para el diagnóstico de enfermedades, es que no es eficaz,
o por lo menos no lo es a niveles prácticos.
Pero como bien sabemos
todos los que de una manera o de otra nos interesamos por el
estudio de los fenómenos paranormales, cosas más importantes
se han desestimado con argumentos menos consistentes.
Por ello vamos a
obviar esta premisa y dándole un voto de confianza al fenómeno,
buscaremos indicios (si existen) sobre la efectividad de la
fotografía Kirlian como diagnóstico.
Mencionábamos las
relaciones que existen entre el estado psicofísico de las personas
y los resultados de las fotografías Kirlian.
La ya mencionada
psicóloga norteamericana Thelma Moss, comprobó que (por ejemplo)
cuando un sujeto aumentaba su nivel de alcohol en la sangre,
las sucesivas fotografías iban acusando una variación notable
en la luminosidad.
Estos resultados
no deben interpretarse como algo misterioso, ya que tanto los
cambios físicos como los psíquicos producen variaciones en la
química del cuerpo humano y esto indefectiblemente se refleja
en las características eléctricas que modificaran a su vez el
efecto corona reflejado en la fotografía.
Para Mario
Marini (quien desde hace años investiga las posibilidades
del fenómeno Kirlian, en colaboración con un homeópata) asegura
que: