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Los seres humanos
han alimentado sus creencias mágicas desde antes del comienzo
de la historia. Una de las creencias predominantes es que ciertos
componentes básicos, llamados elementos, residen en el núcleo
de toda creación, y que todas las cosas contienen las propiedades
de uno o más de esos elementos.
Se cree que cada
cosa que existe en la creación tiene un elemento principal que
rige o gobierna sus características internas y externas por encima
de todos los demás. Esas enseñanzas elementales figuran entre
las primeras lecciones que se enseñan a los recién llegados a
la magia.
Al principio, este
sistema de correspondencias que confiere sus características a
los elementos puede resultar confuso.
Es imprudente considerar
a los cuatro elementos en términos puramente físicos; sin embargo,
cuando comenzamos a analizar las herramientas tradicionales asociadas
a ellos, nos encontramos con cosas que son físicas y parecen ser
representativas de los aspectos más físicos de cada elemento.
Lamentablemente, cuando hablamos de lo metafísico, no tenemos
más opción que hablar con metáforas concretas y materiales.
Los humanos como
seres corpóreos y a nosotros nos resulta fácil referirnos a esas
descripciones físicas. Desgraciadamente, este problema semántico
ha causado numerosas dificultades a los estudiantes de lo esotérico,
y también a muchos nuevos wiccanos.
Al conocer las
propiedades elementales de cada objeto y saber cuál es el elemento
que lo regía, nuestros antepasados descubrieron que podían conectar
con toda la creación en un nivel íntimo, utilizando esa conexión
para ganar conocimiento espiritualmente avanzado y manipular las
cosas para trabajar a voluntad. En otras palabras, podían usar
los elementos para hacer magia.
Los elementos son
la tierra, el agua, el fuego y el aire. Puesto que son parte de
toda creación, existen en los mundos visible e invisible, aglutinándose
en un quinto "elemento" que conocemos como espíritu, que está
en y se compone de todos los elementos.
Esta unidad de
los elementos en espíritu nos permite utilizarlos para atraer
los poderes de los mundos invisibles hacia nuestro mundo físico,
¡una definición de magia en su forma más básica!
Los elementales
Los elementales con
seres del mundo espiritual conectados directamente con los cuatro
elementos . Estos seres normalmente habitan en un plano interno,
y se presentan en el plano primario cuando son invocados.
Ellos se presentan
como figuras humanizadas y rodeadas de mucho misterio. Los elementales
fueron anteriores a la aparición del hombre sobre la tierra y
eran los encargado de armonizar las condiciones básicas para la
aparición de la vida, como hoy la conocemos.
Las salamandras cuidaban
de masa de gases radioactivos presenten en la tierra y de la materia
incandescente que poco a poco al sedimentarse e enfriarse hacia
habitable el planeta.
Los silfos cuidaban
la evolución de los gases tóxicos para lograr el equilibrio químico
y la evolución de los vientos violentos y tormentas nucleares
que azotaban al planeta.
Los elementales ayudaban
a los Dioses, a los espíritus superiores, arquitectos cósmicos,
orientadores y protectores a la formación de todo lo que hoy conocemos.
Cuando el planeta
logro estabilizarse ya aparecieron los elementales de la tierra:
Duendes o gnomos y las hadas, con el fin de formarse los arbustos,
piedras, dando origen a lo que germinaría después.
Los gases líquidos
se transformaron en liquido, cayendo sobre la superficie en forma
de gotas de agua, lluvia y tormentas, dando origen a la aparición
de los elementales del agua. Son amados y temidos al mismo tiempo,
ya que al no tener conciencia del bien y del mal, pueden beneficiar
tanto como perjudicar. Esto es la consecuencia de no tener un
nivel de madurez espiritual suficiente, y por eso se le considera
traviesos, inconscientes e inocentes. Poseen un tipo de vibración
muy rápida y eléctrica que les permite trasladarse de un lugar
a otro a la velocidad de la luz. Son invocados por medio de conjuros
, con una vara o con un objeto invocador.
Se debe tener control
sobre el elemental y si en algún momento se pierde, pueden ocurrir
dos cosas: que el elemental ataque o decida devolverse a su plano
de origen.
Los atributos elementales
Los elementos unidos
forman el círculo completo de la magia, que simboliza nuestro
lugar en la rueda en continuo movimiento de la eternidad y la
totalidad. Aprenda a conocer los elementos y heredará su poder.
Llegarán a ser una parte de usted en todos los niveles de su ser
y le concederán sus mayores dones.
Tierra:
Fertilidad, embarazo, prosperidad, conexión con la tierra, estabilización,
niños, dinero, siembra, crecimiento, el hogar, cosecha, animales
domésticos, ganado, serpientes, animales de madriguera, objetos
enterrados, danza, muchas piedras, magia de las imágenes y tamborileo.
Agua:
Alumbramiento, embarazo, limpieza, transformación interior, esfuerzos
psíquicos, adivinación, purificación, las emociones, amor romántico,
manifestaciones del espíritu, muerte, renacimiento y exploraciones
de vidas pasadas.
Fuego:
Transformación profunda, protección, empleo, asuntos legales,
destrucción y construcción, interpretación, pasión, guerra y conflicto,
valentía, fuerza y vigor, sexo, magia sexual, resistencia, lujuria,
limpieza y exorcismo y expulsión.
Aire:
Intelecto, estudio, escritura, los ancianos, viaje astral, comunicación,
música, sonido, variabilidad, magia de la meteorología y generación
de poder.
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