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Yo te debo
tanto tanto amor
que ahora te regalo mi resignación.
Sé que tu
me amaste yo puedo sentirlo
quiero descansar en tu perdón.
Voy a hacer
de cuenta que nunca te fuiste
que has ido de viaje y nada más.
Y con tu
recuerdo cuando esté muy triste
le haré compañía a mi soledad.
Quiero que
mi ausencia sean las grandes alas
con las que tu puedas emprender
ese vuelo largo de tantas escalas
y en alguna me puedas perder.
Yo aquí entre
la nada voy a hablar
de todo buscaré a mi modo continuar.
Y hasta que
los años cierren mi memoria
no me dejaré de preguntar.
Dónde estará mi primavera
Dónde se me ha escondido
el sol que mi jardín olvidó.
Que el alma
me marchitó.
Yo aquí entre
la nada voy a hablar
de todo buscaré a mi modo continuar.
Y hasta que
los años cierren mi memoria
no me dejaré de preguntar.
Dónde estará mi primavera.
Dónde se me ha escondido el sol
que mi jardín olvidó.
Que el alma
me marchitó ...
que el alma me marchitó.
Marco
Antonio Solís
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